La invadía en ella la muerte.
como no quebrarse ante su presencia
y así murió sin darse cuenta.
Moría en el silencio de sus ojos
en sus brazos que la hundían
en el sabor amargo de su saliva..
Como no darse cuenta
que el cuerpo de el era su tumba
y día a día moría de asfixia
enterrando sus huesos en la cama..
Y así andábamos a abrazos disfrazados
a mordiscones mal vestidos
los huecos nos separaban
andábamos a tientas
donde apenas rozando el borde de la cama
nos quedamos sin ganas , sin habla ,sin una
sola silaba…
sola silaba…