Y mares nacen de mis ojos , cuando detrás de trabas te encuentras...
Ignorando ver tu detallada silueta.
Y miedo nace de mis manos al pensar en el pecado.
Una fría angustia es la que se apoderaba de mi cuerpo, al querer robar tu nombre
para sacrificarlo a la noche.
Y una lluvia inmensa de estrellas me envolvía al querer besar tus labios.
Y el viento ... Y el tiempo ... Al querer engañarlos me devolvían a tus brazos.
Y mares nacen de mis ojos, cuando detrás de trabas te encuentras.
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