Veía tu estructura tendida en mi cama.
Recargando la barbilla entre dos montañas bañadas de sal.
Gota a gota mi saliva como la mermelada.
Y una respiración aumentaba como el viento .Un grito en medio de un desierto.
Mis dedos se vencían con el paso del tiempo en la orilla de tu océano.
El eco de tus ojos era mas grande.
inclinado sobre la cama olvidando que tu alma no tenia esencia.
Y que mi boca solo se aferraba a tu existencia.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario