sábado, 8 de diciembre de 2012


Una sombra 
para proteger una luz.

Aun sediento de tus ojos
clavados en mi pecho


Me arrodillo
y alguna que otra noche grito
 
mi cuerpo te pertenece
duerme en tus adentros
una ola silenciosa yace
de tu cuerpo a mi cuerpo
un interminable deseo
me adhiere a tus huesos
rompe mi respiración
calla a mi alma con tu beso…

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